sábado, 4 de julio de 2009



HAMSA / KHAMSA
El Khamsa del árabe: خمسة, Khamsa, es decir, cinco
El nombre de "mano de Fátima" procede de la tradición musulmana y su origen está asociado a una leyenda.


"El profeta Mahoma, el fundador del Islam, tuvo una hija, la bella y virtuosa Fátima, a la que los musulmanes veneran con gran devoción. Se cuenta que en una ocasión estaba Fátima muy ocupada en la cocina preparando la comida cuando su marido, el imán Alí, llegó inesperadamente. Al oirlo, Fátima abandonó por un instante sus quehaceres y fue a recibirlo. Sin embargo, quedó fuertemente decepcionada y triste al ver que su esposo llegaba acompañado de una bella y joven concubina. Prudente, Fátima guardó silencio y, atormentada por los celos, regresó a la cocina. Pero, inmersa en oscuros y tristes pensamientos, no prestó atención a lo que estaba haciendo: tenía una olla al fuego con caldo hirviendo y, más atenta a su tristeza que a su trabajo, metió la mano dentro y empezó a remover el guiso. Tan absorta estaba que no sintió dolor alguno, pero Alí vió lo que estaba haciendo y , horrorizado, se abalanzó sobre ella gritando.Fue entonces cuando Fátima se dio cuenta de que se estaba quemando la mano y la sacó de la olla."


Desde entonces "la mano de Fátima" se convirtió en un símbolo importante en el mundo musulmán. Cada uno de los dedos representa una virtud: fe, caridad, ayuno, oración, peregrinación. A menudo el ojo incrustado en el medio, simboliza el observante ojo de Dios o desvía la mirada penetrante del “ojo maldito” o “mal del ojo”.
Lo curioso del asunto es que este talismán ha sido usado tanto por musulmanes como por judíos (estos la llaman "La Mano de Miriam") y dista mucho de tener algo que ver con ambas religiones aunque pretendan asignarle un vínculo con sus creencias: se conoce su existencia desde la Antigüedad.
Para los hebreos, la mano es la de Miriam, hija de Jocabed y hermana de Moisés, el profeta biblico que salvó al pueblo judío del yugo de los egipcios, según el Antiguo Testamento y recibió de Dios las Tablas de la Ley o los doce Mandamientos.

Mandados matar por el gobierno, la madre de Moisés dejó a su hijo recién nacido en una cesta de mimbres y lo dejó flotado en el Nilo. Encargó a su hemana la custodia del niño, que fue hallado en una orilla por las esclavas de la hija del Faraón.

Esta se enamoró de la criatura y decidió recoger a Moisés para criarlo como su hijo. Miriam se ofreció como nodriza y así pudo estar cerca de su hermano.


Las imágenes de la entrada anterior muestran el modelo árabe, con los dedos hacia abajo y un ojo, y el judío, con los dos peces. Una romántica y tierna imagen de la niña Miriam nos traslada a ese mundo fabuloso que se graba en nuestra más intima y primaria educación.



No deja de ser chocante que dos culturas enzarzadas en uno de los conflictos más crueles que se conocen se cobijen bajo la misma mano buscando protección. Tenemos que reflexionar. Algunas cosas cambiarían bastante si dirigiésemos nuestro empeño a econtrar lo que nos une en lugar de obsesionarnos con grabar a fuego aquello que nos separa.


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